line decor
  
line decor

 
 

B D S & C

Los probióticos y la salud.

Definición.
"Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se ingieren en cantidades suficientes, tienen un efecto beneficioso sobre la salud del hospedero." (Definición de la Organización Mundial de la Salud).

Historia de los probióticos.
Los Probióticos disfrutan de una larga historia de uso por el ser humano y se han consumido tradicionalmente en muchas partes del mundo.
El interés en los probióticos se puede atribuir a la teoría de Metchnikoff sobre la longevidad (1910) y a la vejez saludable observada comúnmente en los Balcanes (consumo de yogur).

Significación.
Probióticos significa "por la vida", a diferencia de los antibióticos, que significan "contra la vida". De hecho, los antibióticos destruyen las buenas y malas bacterias, originando diarreas como manifestación de la destrucción de la flora intestinal, mientras que los probióticos favorecen a las bacterias buenas (que luchan contra las malas).

Roles del intestino.
La digestión se inicia en la boca y el estómago y continúa en el intestino, donde viven naturalmente las bacterias buenas que permiten esta digestión. En el intestino también se absorben los productos de la digestión, nutrimentos y minerales. Las bacterias intestinales garantizan la síntesis de proteínas y vitaminas B6 (piridoxina), B8 (biotina), B9 (acido fólico), B12 (cianocobalamina) y K2 (menaquinona), necesarias para el Hombre y los animales. 
Para realizar estos procesos de manera óptima se requiere que el intestino sea "saludable" porque lo que alimenta no es todo lo que es digerido, sino lo que es absorbido.
En el ser humano, el intestino representa aproximadamente 400 m2 de  superficie de absorción gracias a la mucosa intestinal que lo tapiza y que está constituida por 10 millones de vellosidades (compuesta cada una 10.000 células) en las cuales se sitúa la flora intestinal (1014 bacterias por gramo de contenido intestinal).
Por otra parte, el intestino es órgano linfoide (que contiene la mayor cantidad de tejido linfoide del organismo) el más grande ya que él sólo contiene más del 85 % de las células inmunitarias y son las bacterias buenas las que activan las células del sistema inmune.
El intestino es un verdadero escudo contra  las agresiones externas y contra las enfermedades, es el sistema inmunitario intestinal.
Según la “Royal Society of Medicine” de la Gran Bretaña, el 90% de las enfermedades crónicas son causadas por un tracto intestinal (principalmente el colon) con una mala salud.

Roles de la flora intestinal.
Todos los animales de sangre “caliente” tienen, en sus cavidades digestivas, cientos de especies de poblaciones microbianas que influyen en la nutrición, el metabolismo, la inmunología, ...
Estas poblaciones microbianas (principalmente bacterias), ubicadas en el mucus de las vellosidades del intestino, tienen una gran riqueza enzimática y antigénica. Desempeñan un papel esencial en las funciones de digestión y absorción, en la fabricación de vitaminas y enzimas; y producen también bacteriocinas (=efecto "antibiótico" sin efectos secundarios).

Actividades metabólicas de la flora intestinal.
Las actividades metabólicas principales de las bacterias intestinales comprenden la proteólisis: (degradación de las proteínas alimentarías), la lipólisis: (degradación de la grasa alimentaría) y la conversión de la lactosa (el azúcar de la leche) en ácido láctico
Las actividades metabólicas de las bacterias intestinales  ayudan en  la pre-digestión de los componentes de los alimentos y en la producción de vitaminas del complejo B y K, mejoran la biodisponibilidad de los  minerales (Wood  BJB,  1992) y  otros nutrientes (Pham TT y cols., 2007)
Las bacterias intestinales producen bacteriocinas: sustancias de acción  similar a la de los antibióticos; que suprimen el crecimiento de los  microorganismos putrefactivos.

El equilibrio entre las buenas y las malas bacterias de la flora intestinal es esencial para mantener al organismo saludable.
Un “balance” óptimo de esta población microbiana se asocia con un buen estado de salud en los humanos.
Este balance entre las bacterias beneficiosas frente a las bacterias patógenas es necesario para la digestión eficiente,  la máxima absorción de los nutrimientos, una buena inmunidad.
Este balance se afecta durante la terapia antibiótico, la enfermedad y el estrés, entre otros factores.
Los organismos productores de ácido láctico (habitantes naturales, o “semi-residentes” del tracto gastrointestinal) ayudan a restaurar el natural balance micro ecológico, estos se llaman “probióticos” y se consumen en capsulas o en yogur. 

Modo de acción de los probióticos.
Los probióticos pueden ayudar a los seres humanos que sufren de una función digestiva afectada debido a la pérdida/ disfunción de las enzimas digestivas inherentes, al predigerir los componentes ingeridos de los alimentos.
En el curso de su proliferación y supervivencia en el tracto gastrointestinal, los probióticos producen metabolitos como ácido láctico, y las personas que sufren de “Intolerancia a la lactosa”, y que no pueden consumir leche y derivados lácteos sin presentar trastornos gastrointestinales, se pueden beneficiar de las enzimas hidrolizadoras de la lactosa, suministradas por los cultivos productores de ácido láctico (Alm L,1982).
La competencia de las bacterias comensales y los probióticos con las patógenas por la adherencia a la mucosa y la  colonización, es uno de los mecanismos más importantes de protección del tracto gastrointestinal.
Los mecanismos por los cuales los probióticos previenen, o disminuyen, la diarrea, comprenden: la estimulación del sistema inmune, la competencia por los sitios de unión en las células epiteliales intestinales, y la elaboración de bacteriocinas.
Esta propiedad de los probióticos es particularmente útil en la nutrición de los niños, los ancianos, y los convalecientes.
Los probióticos ejercen un  "efecto barrera" .
Para comprender este efecto, es importante saber que hay tres floras intestinales:
La flora residente, adquirida al nacer, desde los primeros contactos con el mundo exterior (ya que al nacimiento, el intestino es estéril),  está vinculada a las células mucosas de las vellosidades intestinales, donde permanecerá a lo largo de toda la vida.
Ésta puede ser dañada por la enfermedad, la toma de medicamentos (antibióticos, corticoides, quimioterapia), el estrés y el envejecimiento; pero puede ser estimulada por las 2 otras floras.
La flora intermediaria, siempre en renovación, ya que se adquiere por el modo de vida y la alimentación, está más o menos establecida sobre las vellosidades intestinales, cerca de las células mucosas.
Es ella quien impide a la flora transitoria (ver más abajo) quedarse en el intestino y asegura la protección contra las infecciones por gérmenes exógenos. Esta "protección", este " efecto barrera " que varía con nuestro modo de alimentación, impide a los gérmenes patógenos proliferar, volverse dominantes y provocar así enfermedades.

 

 

 

 


 

 

 


 

 
 

La flora transitoria, adquirida cada día por la alimentación y el medio ambiente puede ser muy variable, está constituida por buenas y por malas bacterias, virus, etc., y aunque sólo está de tránsito puede modificar las 2 otras floras.
Los probióticos son bacterias buenas que ingeridas, por el hombre o el animal, llegan al intestino, forman parte de la flora transitoria e influyen positivamente sobre la flora  residente y la flora intermediaria,  asegurando así el " efecto barrera " contra los patógenos y permiten a la flora residente  reconstituirse o mantenerse.
Por otra parte, ha sido demostrado que el consumo de ciertos probióticos desde el nacimiento e igualmente hasta durante el embarazo, podía influir positivamente sobre la instalación de una buena flora residente, adquirida para la vida.

La fabricación de las vitaminas se desarrolla en el intestino, gracias a las buenas bacterias, que son fabricadas las vitaminas B6, B8, B9, B12 y K2, esenciales  al organismo. Si las buenas bacterias no están suficientes, los probióticos ayudan a la recolonización de la flora intestinal.

Seguridad.
Los probióticos más estudiados hasta la fecha son principalmente los  Lactobacilos y las Bifidobacterias, también llamados "bacterias buenas" o "bacterias lácticas" debido a su capacidad de producir lactasa, una enzima que ayuda a digerir la lactosa.
Los probióticos son 100% naturales y son  reconocidos como "seguros" por la FDA.

Eficacia
Es importante subrayar que, para ser lo más eficaz  posible, estas buenas bacterias, estos probióticos deben ser viables (para merecer el nombre de "probióticos"), resistir a la acidez gástrica (para llegar vivas al el intestino), ser ingeridos regularmente y en cantidad suficiente y ser autóctonos del colon.

Existen muchos ensayos,  estudios, publicaciones donde se puede leer los numerosos efectos positivos de los probióticos.